Hace unos meses dejé abandonados en un avión el libro que estaba leyendo y mi libreta. Cuando caí en cuenta del olvido corrí a notificar a la aerolínea y recibí, con desconsuelo, su implacable respuesta. Según su manual de operaciones en tierra, los libros, revistas, periódicos y libretas dejados a bordo por los pasajeros no…
Categoría: Del pasado efímero
Antídotos para el olvido
Cuando era niño, hablaba en voz alta conmigo mismo cuando estaba solo, pues tenía pánico de olvidar el uso de las palabras. Luego aprendí a leer y descubrí que los libros no solamente funcionaban como antídoto para esa temida amnesia, sino que además me abrían múltiples caminos para conocer el mundo. Luego combiné la fascinación con la literatura con la exploración de la naturaleza y el trasegar por esas vertientes paralelas hizo necesaria una interacción más activa con la palabra para poder compartir mis experiencias.